Twitter añadirá advertencias en tuits con información en disputa o potencialmente dañina. Hasta ahora, la red solo tomaba la medida de suprimir mensajes que incluyeran información que pudiera llevar a daños graves, como pedir que se elimine la distancia social o que llevar máscara supone un peligro para la salud. O que pudieran provocar disturbios, como vincular la pandemia al 5G, que puede llevar a ataques contra torres de telecomunicación.
Este lunes, Twitter ha anunciado que amplía las categorías donde cree que debe intervenir, pero con una acción menor que la eliminación del mensaje. Esa acción consistirá en un aviso junto al tuit –o sobre él– para obtener más información de contexto o para advertir de que ese tuit está en conflicto con lo que dicen las autoridades sanitarias. “La gente quiere intervención para que demos más contexto, pero no la eliminación de mensajes a no ser que sean casos muy dañinos”, ha explicado Nick Pickles, director de Políticas Públicas de Twitter, en una rueda de prensa virtual para anunciar la medida. “No quieren que digamos a los usuarios qué pensar”, ha añadido.
Twitter distinguirá ahora entre información errónea con consecuencias potencialmente graves, afirmaciones en disputa y sin verificar. La información sin verificar será, por ejemplo, sobre un posible medicamento cuya capacidad aún no está demostrada. Las afirmaciones en disputa son las que ponen en duda algo sobre lo que ya hay un consenso, como el origen del coronavirus. El mensaje de Twitter en esos casos llevará a una página gestionada por la red donde se mostrará información de contexto para que el usuario saque sus propias conclusiones. “Nuestro objetivo es promover el pensamiento crítico”, ha dicho Pickels.
Todas las redes están gestionando con equilibrios conceptuales a menudo difíciles de entender para los usuarios los retos informativos de la pandemia. Es inevitable que los avisos junto a tuits llevarán a quejas de los usuarios porque, de algún modo, pondrán en duda sus mensajes. La decisión sobre qué tuits serán marcados será de Twitter y de algo que llaman “socios de confianza” que, según Pickles, son organizaciones no gubernamentales, think tanks o investigadores independientes, aunque no ha revelado ningún nombre. Esos socios son tanto globales como vinculados a cada país.
Twitter sin embargo no esperará el dictamen de ningún fact-checker para actuar, como hace por ejemplo Facebook: “La intención es reflejar el debate mientras ocurre, no esperar a que haya un veredicto”, ha dicho. Los ejecutivos de la red han enfatizado el carácter de Twitter como el lugar donde la gente discute en directo precisamente para llegar o no a algunas de estas conclusiones. Antes de la decisión, Twitter se ayudará de tecnología para saber en qué debates o mensajes debería intervenir.
Twitter empezará a aplicar desde hoy esta medida en unas 40 lenguas. Algunos tuits anteriores a este lunes ya aparecerán con estas advertencias, así que es probable que salten polémicas rápido. “Esta medida se aplicará a todos los usuarios de Twitter”, ha dicho Yoel Roth, director de Integridad, durante la presentación, en referencia a que también ser verán afectadas afirmaciones de políticos o famosos.
Con información de EL PAÌS