México atraviesa una transición epidemiológica, cuyos efectos se hacen
presentes en la carga de la morbilidad y mortalidad. Esta transición se
define por factores económicos y sociales, estilos de vida y situaciones como falta
de actividad física, alimentación inadecuada, consumo de drogas, así como otras
problemáticas.
Así, en nuestro país es posible detectar tanto enfermedades de naturaleza
infecto-contagiosa como enfermedades no transmisibles. En el grupo de éstas
últimas, destacan por su importancia y frecuencia el sobrepeso y la obesidad y,
como consecuencia de éstas, la diabetes mellitus tipo 2. Males que paulatinamente
se han convertido en el principal problema de salud en el país, no sólo para el sistema
de salud del país sino para la calidad de vida de todos los mexicanos.
Esta situación es fruto de factores económicos, sociales, políticos y culturales.
Por ello la presente Estrategia Nacional se apoya en un marco conceptual que nos
presenta cómo esta problemática está compuesta por causas básicas, subyacentes
e inmediatas que hacen necesario recurrir a distintos actores para lograr la
promoción de determinantes sociales positivos para la salud. Estos actores son el
sector público, la iniciativa privada y la sociedad civil; quienes participarán en los tres
pilares que integran la Estrategia:
1.- Salud pública
2.- Atención médica
3.- Regulación sanitaria
Cada pilar está conformado por ejes estratégicos, en las que los distintos actores
participan. Lo anterior no solo resulta innovador sino necesario, el gobierno actuará
de manera intersectorial, es decir, en la Estrategia no solo toma parte la Secretaría
de Salud, sino que otras secretarías colaboran en el marco de sus atribuciones. En
cuanto a la iniciativa privada se trabajará de manera coordinada en acciones que van
desde la promoción de la salud y la atención médica, hasta la regulación sanitaria de
bienes y servicios; y por último, se invita a la sociedad civil a sumarse a las distintas
acciones que coadyuven a mejorar su calidad de vida.
Nos impulsa la reciente instrucción del Presidente Enrique Peña Nieto de
instrumentar la Estrategia Nacional para la Prevención y Control del Sobrepeso, la
Obesidad y la Diabetes, del día 2 de abril de 2013, en el marco de la conmemoración
del Día Mundial de la Salud, cuando definió de manera concreta y clara los pasos que
la Secretaría de Salud debe seguir.
“Y, finalmente, la tercera prioridad: Prevención. Anticiparnos a la enfermedad
y evitar las condiciones que la generan, es la mejor forma de cuidar la salud.
En este sentido, una de las acciones más importantes de prevención estará
dirigida a reducir la obesidad y sobrepeso, toda vez que se ha convertido en
una de las más grandes amenazas para la salud de todos los mexicanos.
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