12 de febrero de 2021. La Sociedad Organizada Michoacán (SOM) se presentó el día de ayer ante los medios de comunicación para posicionarse en el contexto estatal como el bloque de OSC más importante del estado, toda vez que los planteamientos de este nuevo liderazgo, no gubernamental, van directo al centro de problemáticas que tienen ya varias administraciones, de los tres niveles de gobierno, sin ser resueltos. Si bien existe la Ley Federal de Fomento a las Actividades Realizadas por Organizaciones de la Sociedad Civil (promulgada en el 2004), ésta a lo largo de los últimos 17 años, se ha ido convirtiendo paulatinamente en una ley prácticamente inoperante, letra muerta, para los cientos de organizaciones que en el estado operan de manera cotidiana con sus propios recursos e impulso, resultado de años de trabajo desde las bases sociales, que generalmente, se identifican con los sectores y grupos en situación de vulnerabilidad, marginación y desatención sistemática por parte de las autoridades constitucionales.

Es en esta tarea que el bloque, que hoy presenta su liderazgo a través de SOM, tendrá el reto amplio y complejo de mantener un mando sólido que vaya fortaleciéndose con su capacidad de innovación y eficacia, así como con la suma de más organizaciones sin voz para lograr ser un verdadero contrapeso frente a las omisiones y carencias de las políticas publicas implementadas por los gobiernos en turno y los que se avecinan en el horizonte electoral. Por una falta de atención a profundidad de lo que significan y aportan las OSC en el contexto estatal y nacional, es que el gobierno federal morenista ha metido en el mismo costal de las organizaciones fantasma, creadas al vapor para cometer fraude al erario y desviar o lavar recursos sustraídos ilícitamente, a las organizaciones verdaderas y con trayectoria comprobada de trabajo y resultados a favor de los grupos marginados y empobrecidos por la falta de la llegada de programas y recursos institucionales. Esta acción ha afectado considerablemente a organizaciones honestas, a las que no se les consultó por ningún medio, y que han trabajado por años a favor de la nación en sus diferentes contextos, sectores y tareas. Es decir, están pagando justos por pecadores. Es por esta razón que una de las tareas importantes de SOM será articular una estrategia que a nivel estatal y federal reivindique la importancia de la aportación al desarrollo social de las OSC verdaderas (OV), por usar esquemáticamente un adjetivo calificativo que nos permita irnos entendiendo.
En el contexto estatal la sequía para las OSC ha durado ya dos sexenios, lo que significó para muchas remar contracorriente y confrontar un permanente desgaste hasta la desaparición de varias de ellas del escenario del activismo social, sin que su esfuerzo multidisciplinario haya sido reconocido y contado con el apoyo al que, en teoría, obliga la ley. La carencia de apoyos y programas de enlace que conforme a las leyes federal y estatal debieron haberse implementado para auspiciar las actividades de las OV, fueron letra muerta a lo largo de los dos últimos sexenios, lo que devino en la caída de los indicadores de marginación, pobreza, violencia y variables extremas como la delincuencia organizada y los feminicidios.
El gobierno estatal, por salir, a través de su secretaría de desarrollo social, nunca pudo lograr acuerdos con las OSC que se vieran concretados en acciones en beneficio de las mismas, y así poder desempeñar mejor sus tareas en apoyo a la reconstrucción del tejido social y la conservación del medioambiente, dos de los ejes fundamentales por los que las OV se mueven en su labor fundamentalmente altruista. El gobierno estatal y federal, desde la cúpula, le apostaron, absurdamente, al desgaste y desaparición de las OSC como verdadero contrapeso en el diseño e implementación de las políticas públicas, siendo un ejemplo muy concreto, la fallida instauración del Consejo Técnico Consultivo[1], por lo que hoy en día se están viendo los efectos negativos de tal decisión, de manera que el gran perdedor, nuevamente, vuelve a ser la sociedad en todos sus sectores.
Para SOM el reto será lograr una agenda dinámica que a nivel estatal y federal logre incidir con propuestas viables y eficaces. De todos los rubros y tópicos tratados tanto en la rueda de prensa como en la mesa de análisis, destacan los enfocados a la reconstrucción del tejido social desde sus células base, la conservación del medioambiente, la seguridad pública en diferentes aspectos, la impartición de justicia con nuevos enfoques y la conservación de los valores culturales identitarios. Se espera mucho de este nuevo bloque de OSC, son tiempos complicados y el esfuerzo será demandante; sin embargo, hay confianza en los liderazgos que dan rumbo a este nuevo proyecto que emerge desde el núcleo mismo del activismo social con convicción y verdadero.
Jarco Amézcua-Luna
(abstractio doxologo)
[1] CAPÍTULO QUINTO
Del Consejo Técnico Consultivo
Artículo 36
El Consejo es un órgano de asesoría y consulta, de carácter honorífico, que tendrá por objeto
proponer, opinar y emitir recomendaciones respecto de la administración, dirección y operación
del Registro, así como concurrir con la Comisión para realizar una evaluación conjunta de las
políticas y acciones de fomento.
El Consejo se integrará y ejercerá las funciones que establecen la Ley y demás disposiciones
aplicables. (Ley Federal 2004).