A la felicidad le gusta andar de la mano del optimismo. Es muy difícil imaginar a un pesimista feliz o a un optimista infeliz. Ninguna de esas combinaciones cuadran con el sentido común. ¿Verdad?
El optimismo, además de sentirse bien, tiene muchos beneficios tangibles. Las personas optimistas son más sanas, experimentan más emociones positivas, tienen mejores relaciones interpersonales, enfrentan mejor las adversidades, son menos propensas a la depresión, viven más felices y son exitosos en el cumplimiento de metas.
Además, el optimismo es un excelente antídoto contra la epidemia mundial de la preocupación.
Nos preocupamos por los hijos, los perros, la situación política, la calidad el aire, el tráfico, las enfermedades, las últimas tendencias de la moda, el aceite parcialmente hidrogenado, el paso del tiempo, las clases extracurriculares, por sentir mucho o casi nada.
Dijo Glenn Turner, famoso jugador de críquet, que la preocupación es como una mecedora… “Nos da algo que hacer, pero no nos lleva a ningún lado”.
En este sentido preocuparnos sin hacer algo al respecto es un desperdicio. Es mucho más útil desarrollar la habilidad del optimismo para hacerle frente a la preocupación, a la incertidumbre y a lo desconocido.
Sí, así como podemos aprender a patear una pelota en cierta dirección, también podemos aprender a ser más optimistas y a vivir menos preocupados.
¿Qué es el optimismo?
El optimismo, desde el punto de vista de la Psicología Positiva, no tiene nada que ver con frases positivas o pensamientos rosas que flotan desconectados de la realidad; tampoco con encontrarle el lado bueno a una infección estomacal explosiva que coincide con falta de agua en casa.
El optimismo está relacionado con el tipo de explicaciones que damos en respuesta a lo que nos sucede en la vida. Tiene que ver con una manera de pensar, es un hábito de la mente que nos permite proyectar una visión positiva del futuro, que a su vez afecta nuestras creencias y comportamientos.
Martin Seligman, el padre de la Psicología Positiva, ha estudiado a fondo el tema del optimismo. Si quieres explorar más su trabajo, te recomiendo que leas su libro “Learned Optimism”.
Hay tres elementos clave en los estilos de explicación que distinguen a una persona optimista de una pesimista: tiempo, alcance y causa.
El elemento tiempo tiene que ver con la duración de un evento, no necesariamente la real, sino la percibida… ¿Esto que está pasando es temporal o es permanente?
Una persona con un estilo de explicación pesimista considera que las cosas malas que le suceden son permanentes, que llegaron para quedarse y afectarán su vida por siempre.
Lo permanente es absoluto, binario y podemos reconocerlo en las palabras “siempre”, “nunca”, “jamás”, “todo el tiempo”.
“Siempre te quejas”, “nunca más vuelvo a enamorarme”, “todo el tiempo me regañas”, “jamás voy a encontrar trabajo”, “todos los días me siento mal”… son ejemplos de frases que caen en el cajón de lo imborrable.
El riesgo es que cuando pensamos que los malos ratos durarán por siempre y nos convencemos de que nada de lo que hagamos puede alterar el resultado, es “game over”. Perdemos la motivación para tomar acción y salir del atolladero. Nos invade un sentimiento de desesperanza que reduce nuestra confianza y calidad de vida.
Este estilo de explicación también puede producir parálisis ante retos nuevos. Si “siempre me equivoco”, entonces… ¿para qué intentarlo?
Por el contrario, una persona optimista explica las cosas que le suceden en términos temporales, reconoce o piensa que las adversidades son pasajeras.
El lenguaje delimita el rango de tiempo… “últimamente”, “algunas veces”, “esta semana”.
“Te quejas cuando dejo la ropa tirada”, “en este momento no quiero iniciar una nueva relación”, “Me regañas cuando llego tarde”, “hoy me duele la cabeza”. En estas frases hay remedio, posibilidades y esperanza.
El elemento alcance tiene que ver con la repercusión o cobertura de un evento… ¿es específico o es universal?
Ante una adversidad, los optimistas logran poner las cosas en perspectiva y contener en un espacio específico el daño relacionado con un evento negativo; por otro lado, los pesimistas perciben que los efectos son universales y se cuelan en todos los rincones de su vida.
Después de reprobar una materia, un estudiante puede explicar “reprobé microeconomía” –específico-; mientras otro puede decir “no sirvo para la escuela” o “no sirvo para nada” –universal-. Luego de un recorte laboral, un optimista concluye “mi vida profesional no va bien” –específico- y un pesimista afirma “nada en mi vida funciona” –universal-.
“Todos los maestros del mundo son injustos” o “el maestro de matemáticas es injusto”; “Soy la peor mamá de todo el mundo “ o “cometí un error castigando a mi hijo sin darle oportunidad compartir su versión”.
Las explicaciones universales y permanentes se asocian con la desesperanza; las específicas y temporales, con la resiliencia.
El elemento causa está relacionado con la raíz de lo que nos sucede… ¿Es por un factor personal o externo?
Los optimistas recurren a causas externas para explicar las adversidades. Por ejemplo, “perdí el partido de tenis porque la cancha estaba resbalosa”; en cambio, los pesimistas buscan razones internas… “perdí el partido porque soy malo para los deportes”.
Supongamos que un pesimista y un optimista son descartados como candidatos para un nuevo trabajo.
El pesimista podría argumentar que fue rechazado porque no es suficientemente bueno –personal-, que nunca va a salir adelante -permanente- y que no sirve ponerle ganas a la vida porque nada vale la pena -universal-.
En cambio, el optimista podría explicar el mismo rechazo diciendo que no es personal -el otro candidato estaba dispuesto a ganar menos-, que tuvo un mal día de entrevista –temporal- y que aunque esto complica su situación profesional, las demás áreas de su vida van bien –específico-.
Es mucho más probable que el pesimista se desanime, deje de buscar oportunidades y aumente sus probabilidades de caer en depresión.
En resumen… La fórmula optimista incluye razones externas, eventos temporales y alcance específico; mientras que la pesimista se compone de razones personales, eventos permanentes y con cobertura universal.
El primer paso para cambiar es ubicar dónde estamos parados.
24 de septiembre de 2018.-El nuevo SUV grande de SEAT, lleva el nombre de la ciudad mediterránea de Tarragona, un centro histórico y cultural con una arquitectura impresionante pero con un espíritu joven y aventurero. El nombre Tarraco fue elegido para el nuevo SUV grande por voto popular por los más de 140,000 entusiastas que participaron en la fase final de la competencia #SEATseekingName.
El último vehículo diseñado y desarrollado en las instalaciones de SEAT en Martorell (Barcelona) y producido en Wolfsburg (Alemania), marca la tercera entrega de la ofensiva de productos SUV de la compañía y muestra el futuro lenguaje de diseño de los nuevos modelos SEAT . El Tarraco traerá nuevos clientes a la compañía, impulsará la imagen de marca y tendrá un efecto importante en las ganancias, ya que es un modelo con altos márgenes de contribución. Y será el nuevo modelo insignia de la marca.
El nuevo Tarraco se ubica en la parte superior de la familia de vehículos utilitarios deportivos de SEAT, como el hermano mayor de Ateca y Arona, y mezcla tecnología de vanguardia, manejo ágil y dinámico, practicidad y funcionalidad con un diseño elegante y progresivo. El Tarraco combina las muchas ventajas de sus dimensiones más grandes para ofrecer un vehículo que puede asumir todos los elementos de la vida moderna.
El nuevo SUV combina los atributos clave de cada vehículo de la gama SEAT: diseño y funcionalidad, deportividad y comodidad, accesibilidad y calidad, tecnología y emoción, pero en un formato que se adapta a una variedad más amplia de estilos de vida. El nuevo SEAT Tarraco está diseñado para conductores que necesitan la utilidad de un vehículo de 5 o 7 plazas, la practicidad de una posición de conducción más alta, pero son conscientes de la estética de un vehículo y aprecian el equilibrio de Tarraco entre la confianza en sí mismos y la elegancia. Y ese equilibrio se mantiene entre los dos niveles de equipamiento disponibles, Style y Xcellence.
A medida que el mercado de SUV continúe expandiéndose, Tarraco desempeñará un papel clave para SEAT cuando se inicie a principios de 2019, fortaleciendo la marca y ayudando a un mayor crecimiento en un momento en que las ventas de la compañía ya están aumentando constantemente. Entre enero y agosto, SEAT entregó 383.900 vehículos en todo el mundo, un aumento del 21,9% en comparación con el mismo período en 2017.
«SEAT está experimentando su mayor ofensiva de productos en los últimos tiempos. La presentación del SEAT Tarraco, nuestro primer gran SUV, forma parte de nuestra inversión de € 3.300 millones entre 2015 y 2019 en el futuro de la compañía y la gama de vehículos que ofrecemos «, dijo el presidente de SEAT, Luca de Meo, » completa nuestra familia de SUV, para satisfacer las necesidades de cada cliente «.
En el televisor hay un viejo que se ríe mirando a una jovencita. Le pasa la mano por la barbilla y se vuelve a reír. Desde donde estoy tengo que alargar un poco la cabeza para verlo bien, el televisor está en el otro extremo de la sala y no alcanzo a definir al viejo. No sé qué se dicen, el televisor está roto, no se oye. Me paso el día frente al televisor. A veces me gusta que no se oiga, a veces no. Mi padre pasa varias veces por delante del televisor y no me deja ver bien al viejo acariciando a la jovencita. Mi padre se despertó por la mañana y no ha dejado de moverse por toda la casa. Mi mamá también. Los dos miran a cada rato por la ventana. Cuando mi mamá me puso el pan con queso y el vaso de leche en la mesa, mi padre se sentó delante de mí a limpiar su pistola. Tuve que inclinarme a un lado para ver lo que pasaba en el televisor.
El pan está caliente, con el queso derritiéndose por los lados. La leche está fría y me refresca la boca. No me gusta la comida caliente. Mi mamá siempre me la sirve caliente. Hubo un tiempo en que yo tiraba los platos al suelo. En ese tiempo me llevaron mucho al médico, pero nadie entendió que quería la comida fría. Dejé de tirar los platos al suelo y ya no he ido más al médico, pero siguen sirviéndome la comida caliente. Hoy en la mañana, cuando mi mamá me preparaba el pan caliente con queso, me serví la leche fría del refrigerador para que ella no la calentara. Siempre calienta las cosas.
Mi padre se ha parado delante del televisor a mirar por la ventana. Tiene la pistola en la mano derecha. El gato gris viene a olerla. En casa tenemos tres gatos, uno gris, uno blanco y uno de un color que todavía no me sé. Me gustan los gatos, no hablan. Solo maúllan un poco cuando tienen hambre. A veces me dan ganas, por las noches, de matarlos a todos, porque maúllan mucho y me despiertan. Me dan ganas de gritar, pero es que entonces diría algo y mi mamá se pondría nerviosa y me daría muchos besos, solo porque grité.
Cuando mi padre se quita del medio, la telenovela ya ha terminado. La veo todas las mañanas cuando desayuno. Hay cosas que no entiendo, pero me cae bien una negra que sale, a la que un blanco siempre le está dando latigazos en la espalda. Mi mamá dice que ese blanco es un degenerado. Yo no sé qué es eso.
Una vez leí en un libro que nunca debías darle la espalda a una puerta cuando te sentaras. Desde ese día me comencé a sentar en la esquina de la sala para desayunar, almorzar y comer. Nunca le doy la espalda a una puerta cuando me siento, ni a una ventana. La gente puede entrar igual por las ventanas.
Me gustan los libros. No hablan, no te preguntan nada y si hay cosas que no entiendes no puedes preguntarles. Tienes que ir a otro libro para a averiguar qué fue lo que te quiso decir el primer libro. Me gusta eso de ir de un libro a otro, me hace sentir que hago algo. Mi padre me dice todo el día que soy un inútil. Yo no le digo nada, yo no le digo nada a nadie nunca. Pero pienso que él también fue un inútil los cinco años que estuvo preso. En esos cinco años mi mamá se lo hacía todo, le llevaba comida y me hacía ir a ese lugar a verlo. Me dijo mi mamá que en ese lugar él se pasaba el día con sus amigos. Eso es no hacer nada. A veces tengo ganas de gritarle eso, y de decirle que la casa era más grande sin él.
Dice mi mamá que yo hablé un poco tarde, como a los tres años. Pero que cuando comencé a hablar no paraba. Yo no me acuerdo de eso, de lo que sí me acuerdo es de cuando dejé de hablar. Tenía seis años, ocho meses y dos días, fue un jueves. En la escuela vino un niño y me empujó. Yo no hice nada. Me volvió a empujar y después me cayó a golpes. Llegué a la casa con la camisa rota, y la boca, y una ceja.
Mi padre me preguntó por qué no me había defendido y le dije que había ido a ver a la maestra y se lo había dicho todo, y que habían castigado al niño. Mi padre me dio muchos golpes también y me dijo que los hombres no hablan. Ese día no dormí por el dolor. Los hombres no hablan. Ahora tengo catorce años, un mes y once días. Nunca he vuelto a decir una palabra.
Los libros me gustan. Tienen muchas palabras que no se oyen. Puedes abrir un libro y dejarlo abierto durante todo un año y nadie va a oír una palabra. Nadie. Por eso también me gusta el televisor de mi casa, aunque le subas el volumen, no vas a oír nunca una palabra. A veces no me gusta. Pero cuando las imágenes tienen letras, es como leerse un libro que se mueve.
Mi padre sigue con la pistola en la mano. Mi mamá le ha dado café tres veces desde que se levantó. Hoy es ese viernes del mes donde yo y mi mamá tenemos que ir a ver a la doctora. La doctora se sienta a hablar conmigo y me hace dibujar. Cree que voy a ser pintor. Me gusta mucho dibujar, tengo mi cuarto lleno de dibujos con crayolas. No pinto con otra cosa porque no me dejan. El otro día quemé un lápiz y me puse a dibujar en una de las paredes del cuarto. Vi en un libro lo que dibujaban los hombres primitivos y quise pintarlo. Mi padre me estuvo dando golpes un rato, creo que fueron quince minutos. No pude ver el reloj antes de que comenzara. Cuando se me quitó el dolor, llegó con una lata de pintura y me hizo taparlo. Me dieron ganas de enterrarle el lápiz en los ojos. Mientras estaba tapando el dibujo los tres gatos se acostaron alrededor mío. Me gustan mucho los gatos, los miras y ellos te miran y no tienes que decirle nada para que te entiendan.
En el televisor empezaron los animados de por la mañana. Mi padre dice que estoy viejo para eso, a mí me gustan mucho. Mi padre sigue metido en el medio del televisor. Se ha asomado a la puerta ocho veces y cada vez que lo hace se pone delante del televisor. A la ventana que hay detrás del televisor se ha asomado seis veces y para hacerlo también tiene que pararse delante del televisor. Me ha tapado el televisor catorce veces.
He terminado el pan con queso y todavía tengo hambre. He guardado la mitad del vaso de leche para el otro pan con queso. Mi mamá pasa por mi lado y la detengo y le enseño el plato vacío. Me pregunta si quiero otro y le digo que sí con la cabeza. Cada vez que hago eso mi padre le dice que no me diga nada, que así nunca voy a aprender a hablar. Yo sí sé hablar, pero no quiero decir nada.
Hablar te mete en problemas. Siempre te mete en problemas. Cuando cumplí once años, en mi cumpleaños, se me ocurrió hablar de nuevo. Mi mamá lloró mucho ese día, y mi padre se fue de la casa. Solo dije «gracias». Al otro día me llevaron a ver a la doctora y en ese tiempo fue cuando tuve que empezar a dibujar.
Mi mamá se demora con el pan en la cocina, está calentando el pan para que el queso se derrita. No me gusta el queso derretido, ni el pan caliente. Tengo que esperar a que se refresque para poder comer y me da hambre ver la comida en la mesa y no poder comérmela. A veces cojo el plato de comida caliente y lo meto en el congelador para que se enfríe. Mi padre también me ha dado golpes por eso, dice que el refrigerador se rompe.
Mi padre ha prendido siete cigarros desde que se levantó. Quiero que prenda otro, no me gustan los números impares, me falta el aire cuando los veo. Tiene que prender otro. Me levanto y voy hasta la mesa de centro de la sala y le alcanzo la fosforera y los cigarros. Tiene que prender otro para que sea par. A veces cuando hago eso él me da las gracias, a veces no. Siempre lo hago cuando veo que deja de fumar en un cigarro impar.
Antes de estar preso mi padre no fumaba. Él estuvo preso por algo de droga. Mi mamá me ha explicado lo malas que son las drogas, que si la policía te atrapa con alguna te meten preso. Después de eso leí un libro que decía que el café era una droga. Fui para la cocina y boté todo el café por la ventana. No quería las drogas dentro de mi casa. Mi padre nunca se enteró. Antes de que él llegara, mi mamá fue a la tienda y compró más café. Después me regañó. No entiendo lo de las drogas.
Mi mamá viene y me pone el pan delante. Está soltando humo y empiezo a soplarlo.
La puerta se abre de golpe. Entra tío Rey con un amigo que nunca he visto.
Tío Rey le dispara a mi padre en la barriga. La pistola de tío Rey tiene la punta larga y no hace ruido cuando dispara. Mi padre se cae al suelo y empieza a botar mucha sangre. Yo he visto sangre otras veces. Cuando me sacan sangre para los análisis me gusta mirar la jeringuilla como se va llenando, y como se va poniendo oscura mientras se llena. Una vez mi padre se cortó la mano con un cuchillo. Estaba picando una carne congelada. Mi mamá no pudo atenderlo, decía que la sangre la impresionaba. Yo ayudé a mi padre a vendarse la mano y limpié la sangre del piso. La sangre cuando cae en el piso y se seca es pegajosa. Tuve que limpiarla con alcohol.
Mi padre cae al suelo y lo llena de sangre. Trata de levantar la pistola, pero tío Rey le da otro tiro en medio del pecho. El televisor se llena de sangre en una esquina y los animados no se ven bien. Mi mamá está al lado mío y empieza a gritar. El amigo de tío Rey dispara y le da en el hombro. Mi mamá choca contra la pared que tengo detrás y cae sentada en el suelo. El amigo de tío Rey dispara de nuevo y le da cerca del cuello. Mi mamá suelta mucha sangre y me mancha las piernas. La sangre es muy roja. Mi mamá me mira y trata de decir algo. Mueve la boca pero no dice nada. Yo estoy masticando un pedazo de pan con queso. El pan no me baja por la garganta, la tengo cerrada. Mi mamá me mira, la sangre le sale por el cuello. El amigo de tío Rey se acerca y le da otro tiro en el pecho. Mi mamá deja de mover la boca y se queda tranquila.
Cuando mi mamá me trae de la escuela, y me he portado bien, nos detenemos en una caseta de tiro con escopetas de aire. El viejo del punto de tiro me cae bien, ya me conoce y hasta me regala balines. Una vez habló con mi mamá para que me presentara en un concurso de tiro, mi mamá me llevó y terminé en segundo lugar. Nunca había estado delante de tanta gente mirándome y las manos me sudaban mucho. Yo quería disparar tranquilo, pero todo el mundo me miraba. Las manos me sudaron mucho ese día. Llegué a la casa y las manos me seguían sudando. Al amigo de tío Rey también le sudan las manos, veo las gotas cayendo al suelo. Su puntería no es buena. A esa distancia yo lo hubiera hecho mejor.
El amigo de tío Rey se vuelve hacia mí y me apunta con la pistola. Yo todavía le doy vueltas en la boca al pedazo de pan con queso. No puedo escupirlo, no puedo tragarlo, la garganta la tengo cerrada, creo que me va a empezar a faltar el aire, no puedo parar de masticar. La sangre sobre mis muslos se empieza a poner pegajosa. No puedo mirar a mi mamá. Le han dado tres balazos, hubiera preferido dos, o cuatro. No soporto los números impares. Mi mamá tiene tres balazos, me falta el aire solo de pensarlo. Espero a que el amigo de tío Rey le de otro para poder mirarla. Pero parece que está muerta y él no le va a dar otro.
Sigo masticando y mirando los animados en el televisor. El amigo de tío Rey se mete entre yo y el televisor y muevo la cabeza para poder ver lo que pasa en los animados. Tengo ganas de mirar a mi mamá pero no puedo, tiene tres balazos.
Tío Rey le dice a su amigo que me deje. El amigo de tío Rey me sigue apuntando con su pistola. Me está mirando fijo a la cara. Debe pensar que soy anormal, un retrasado mental. Yo sigo masticando el pan, no puedo ni vomitarlo ni tragármelo. El amigo del tío Rey me sigue mirando. Tomo el vaso de leche y doy un sorbo a ver si el pan baja. El tío Rey le dice que me deje, que soy anormal y mudo y que no me doy cuenta de las cosas. El amigo del tío Rey lo mira y luego me vuelve a mirar, ya me tiene incómodo. No quiero mirarlo.
El amigo del tío Rey y el tío Rey se van de la casa.
Mi padre está tirado delante del televisor, llenando la alfombrita con sangre y otras cosas que le salen de la barriga. Una vez me cayó mal la comida, mi mamá se quedó despierta conmigo toda la noche porque tenía fiebre y estaba vomitando lo que comí. Mi mamá tenía un cubo para cuando me entraban las ganas. Ella había ido a vaciar el cubo al baño y me entraron ganas de nuevo. Vomité toda la alfombrita de la sala. Mi padre se despertó por el ruido y cuando vio la alfombrita manchada me dio dos puñetazos muy fuertes. Hasta me partió la boca. Mi mamá le gritó unas cuantas cosas, él le levantó la mano y mi mamá hizo silencio. Después de los puñetazos seguí vomitando. La cara me ardía mucho. La alfombrita quedó más clara, nunca se le quitó la mancha. Ahora todo, la mancha y el resto de la alfombrita, está cubierto de sangre. Ya no se ve la marca de mi vómito.
Logro tragarme el pan. El pecho me arde y la cabeza me está doliendo un poco. Todavía es la hora de los animados. Mi mamá sigue tirada al lado mío. La pared está manchada de sangre y mis muslos también. Se está haciendo un charco de sangre en el piso. Sigo comiendo el pan. Lo termino de bajar con el vaso de leche. Sé que mi mamá no va a llevarme el plato para la cocina, ni va a fregarlo. Me levanto y lo hago yo. Trato de pasar por arriba de mi mamá sin pisarla. No puedo, me paro sobre su mano derecha sin querer.
Llego a la cocina y boto las migajas en el cesto. Friego el plato y me sirvo más leche, me quedé con hambre. No sé cuánta azúcar echarle a la leche. Creo que son dos cucharadas. La leche sin chocolate no me gusta. No sé dónde mi mamá guarda el chocolate. No puedo ir a preguntarle. Miro en todos los estantes y no encuentro el chocolate, solo encuentro el café. Es el polvo del café. Se lo echo a la leche y la revuelvo. El café sigue flotando arriba. Voy para la mesa y me siento, esta vez no piso las manos de mi mamá.
La puerta de la sala está abierta. Da al pasillo de entrada de la casa. Hay varias casas que dan a ese pasillo. El televisor está casi al lado de la puerta, delante de la única ventana que hay en la sala. No me gusta que la puerta se quede abierta. No me gusta que la gente pase por el pasillo y se quede mirando para dentro de la casa.
La leche sabe muy mal. La leche con café no se hace así. No sabe igual. Mi mamá está muerta. Hay un niño en mi aula que no tiene padres. Sus padres se murieron cuando él era chiquito. Sus abuelos lo cuidan. Yo no quiero irme a vivir con mis abuelos. Son muy viejos y siempre están tratando de que hable. A ellos no les gustan los gatos. Vi a mi abuela una vez tirarle agua a un gato. Desde ese día me dije que no iba a mirar más a mi abuela. No quiero volver a hacerlo.
La mujer que vive al lado de nosotros se acaba de parar en la puerta. Está mirándolo todo con los ojos muy abiertos. Empieza a gritar. Muy alto, muy fuerte, muy penetrante. Me atoro con la leche, el grito me asusta mucho. Los gatos salen corriendo, uno de debajo del sofá, otro que estaba en la esquina al lado mío. La mujer sigue gritando. Llegan otros vecinos y se ponen a mirar. Eso es lo que no me gusta de las puertas abiertas, que todos miran dentro.
Me cae muy mal el amigo del tío Rey, creo que lo odio. No odio a mucha gente, pero a él sí que lo odio. Lo odio por haberle dado tres tiros a mi mamá, por haberme mirado tanto, por haber dejado la puerta abierta. Cuando crezca lo voy a matar. Al amigo del tío Rey, y al tío Rey también por haberlo traído.
Siguen llegando gente a la puerta. Algunas mujeres se ponen las manos en la boca. Creo que les da asco ver a mi padre tirado en el suelo manchando la alfombrita. Me levanto para llevar la jarra para la cocina, ya terminé de tomarme la leche con el café. Todo el mundo me mira. Trato de no pisar de nuevo las manos de mi mamá y lo consigo. En la cocina friego la jarra. A mi mamá no le gusta que la deje sucia. Voy para el baño a lavarme los dientes. Cuando termino de tomar leche siempre voy a lavarme la boca. Todos siguen mirándome.
Odio mucho a tío Rey y a su amigo. Ninguno de los dos sabe disparar bien. Yo disparo mejor que ellos. El amigo de tío Rey tuvo que darle tres tiros a mi mamá. Yo lo voy a matar solo con dos. Cuando tenga veinticinco voy a ser mayor de edad y voy a poder matarlos. Voy a usar cuatro balas, dos para cada uno. Los números impares me caen mal y no quiero verlos en ninguna parte.
Me limpio la boca con mi toalla y salgo de nuevo a la sala. Hay muchos vecinos mirando para dentro. Tengo ganas de cerrarles la puerta en la cara. Camino por la sala y paso por encima de mi padre. Trato de no pisarlo, ni a él ni a la alfombrita. No quiero que las chancletas se me llenen de sangre. Me siento en el sofá y me pongo a ver el televisor. Creo que hoy no voy a ir ni a la escuela ni a ver a la doctora.
En la sala entra un policía y yo me pongo a sudar por las manos. Siempre que veo un policía o un bombero de cerca me sudan las manos.
El policía me carga y me saca de la casa. Tengo el short lleno de sangre. No me gusta salir en short para la calle. El policía es muy fuerte, me carga como si yo fuera un gato. Me sienta en la parte de atrás de un carro y viene una mujer policía a revisarme. Las manos me sudan mucho. La mujer me mira la cara, me limpia la sangre de los muslos, me acaricia la cabeza. Ella me cae bien.
Los policías entran y salen del pasillo. Seguro que a donde van es a mi casa. No paran de llegar policías. Hay un viejo al que todos saludan. El viejo se pasea delante de mí mirándome. La mujer le dice que soy retrasado mental. Ya la mujer no me gusta tanto. No soy retrasado mental, solo que no me gusta hablar.
El viejo está preguntando si hay algún testigo. La mujer me señala a mí. El viejo se acerca y me mira. Me pregunta que si puedo hablar. Yo solo lo miro fijo, no me cae ni bien ni mal. Vuelve a preguntarme. Me empieza a decir que si yo digo algo, cualquier cosa, ellos podrán atrapar a quien hizo eso y castigarlo. Yo no quiero hablar.
El viejo se aleja y entra en el pasillo. Pasa un rato largo y llega un carro de policía con el tío Rey sentado detrás. El tío Rey se baja y camina hacia donde estoy yo. La mujer lo detiene y se ponen a hablar delante de mí. Él le pregunta si yo he dicho algo de lo que he visto. Ella le dice que no, que al parecer no me di cuenta de nada. El tío Rey mueve la cabeza, lentamente, de un lado a otro. El tío Rey no sabe que lo voy a matar cuando cumpla veinticinco años. Dentro de once años, tres meses y quince días voy a matar al tío Rey y a su amigo. El tío Rey le pregunta a la policía qué va a suceder conmigo y ella le dice que van a buscar a algún familiar para entregarme. Él la toma por el hombro y se dicen algo bajito. El tío Rey se vuelve hacia mí y abre los brazos, preguntándome si quiero irme a vivir con él.
Le sonrío al tío Rey y le abro los brazos. Nos abrazamos. El tío Rey me carga. La policía se sonríe también. El tío Rey, conmigo cargado, camina hasta el carro de policía que lo trajo. Nos vamos para su casa. El tío Rey está sonriendo. El tío Rey no sabe que cuando tenga veinticinco años le voy a disparar dos tiros en la cabeza. Creo que si sabe esto no me lleva para su casa.
Autor: Daniel Burguet
La Habana. 1989.
Egresado del Centro de Formación Literaria “Onelio Jorge Cardoso”, y miembro de la Asociación de Hermanos Saiz (AHS). Tiene publicado los libros Historias del más acá, por editorial Guantanamera. Ladrar a las puertas del cielo, por editorial Extramuros. Y Cuando despiertes, en editorial Abril. Premio Calendario 2018, en la categoría de Ciencia Ficción. Premio Luis Rogelio Nogueras de novela en 2017. Premio Aquelarre a mejor libro en 2016. Premio de cuento César Galeano en 2014. También ha obtenido mención, durante tres años consecutivos, en el concurso David convocado por la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba). Ha participado en ferias del libro dentro y fuera de la isla.
24 de septiembre de 2018.- Celestes y Zorros se enfrentaron en la jornada 10 del Apertura 2018. Los de Guadalajara opusieron resistencia, pero al final, La Máquina logró llevarse los tres puntos, mantener el liderato del campeonato y regresar a la senda del triunfo.
Cruz Azul llegaba a este encuentro después de haber perdido el invicto en Aguascalientes. Y estaba ansioso por conseguir la victoria como locales y frente a su afición.
El encuentro comenzó con constantes ataques.
Ida y vuelta
Ambos equipos tuvieron llegadas en los primeros minutos del encuentro, sin embargo, ninguna de peligro. El partido era un constante ida y vuelta para La Máquina, a pesar de esto, el equipo se mostraba bien parado en todas sus lineas y mantenía un buen desempeño.
Gol celeste
17´Después de un mal rechace de la defensa rojinegra, Adrián Aldrete toma el balón en tres cuartos de cancha, conduce unos metros y saca un potente disparo que además llevaba mucha colocación, imposible para Hernández, el arquero rival.
A partir de este momento, la escuadra celeste controló más el partido, esperó al rival en media cancha y fue paciente.
39´ Rafael Baca recupera en media cancha y cede el balón para Andrés Rentería, este habilita a Roberto Alvarado que saca un disparo que se va desviado de la portería rival.
45′ Centro de Adrián Aldrete, remata Milton Caraglio y Hernández ataja el balón.
Así, el partido se fue al descanso, con un Cruz Azul que mostraba mejores cosas que el conjunto rojinegro.
Parte complementaria
Para los segundos 45, Pedro Caixinha sustituyó a Rafael Baca por Walter Montoya.
El equipo se mostró un poco más intenso. Por consecuencia del cambio, La Máquina fue, por momentos, más ofensiva y así cayó el segundo gol.
57´Gran esfuerzo de José Madueña conduciendo por toda la banda y barriéndose para recuperar el esférico dentro del área rival, este mismo asiste para Milton Caraglio, quien saca un disparo de pierna derecha y manda el balón al fondo de las redes.
Una vez ampliada la ventaja, La Máquina consiguió un poco más de confianza y esto le ayudó para aumentar la peligrosidad de sus llegadas.
Tanto Andrés Rentería como Elías Hernández tuvieron opciones de gol, pero no se pudieron concretar.
Antes de terminar el partido, el mandamás celeste decidió cambiar el parado del equipo, sacando a Elías Hernández y a Andrés Rentería, sustituyéndolos por Igor Lichnovsky y Edgar Méndez respectivamente.
Transcurrieron los minutos finales y la defensa no dejaba espacios al contrario.
El partido terminó con dos goles a favor de Cruz Azul tras un encuentro que por momentos se tornó peleado, pues Atlas mostró buenas cosas.
Así, Cruz Azul llega a 23 puntos en el torneo, conserva la primera posición y se mantiene invicto como local.
El dìa 26 de septiembre se celebra el dìa Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares.
«La eliminación total de las armas nucleares sigue siendo la máxima prioridad de las Naciones Unidas para el desarme».
Lograr el desarme nuclear a nivel mundial es uno de los objetivos más antiguos de las Naciones Unidas. De hecho, fue el tema de la primera resolución aprobada por la Asamblea General, en 1946, y ha formado parte de su agenda desde 1959, junto con el desarme general completo. También ha sido una cuestión destacada en las Conferencias encargadas del examen del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, celebradas por la ONU desde 1975. En el primer periodo de sesiones extraordinario dedicado al desarme, que tuvo lugar en 1978, se le dio una particular prioridad al desarme nuclear. Además, este tema siempre ha contado con el apoyo de todos los secretarios generales de la ONU.
Sin embargo, hoy en día, todavía existen unas 14 500 armas nucleares. Los países poseedores de armamento nuclear cuentan con programas de modernización de sus arsenales a largo plazo con una dotación de fondos.
Más de la mitad de la población mundial aún vive en países que o bien tienen este tipo de armas o son miembros de alianzas nucleares. A 2018, aunque ha habido importantes reducciones de armas nucleares desplegadas desde el apogeo de la Guerra Fría, no se ha destruido físicamente ni una sola arma nuclear de conformidad con ningún tratado, bilateral o multilateral, y tampoco hay negociaciones en marcha sobre esta cuestión. Mientras tanto, la doctrina de la disuasión nuclear persiste como un elemento de las políticas de seguridad de todos los Estados que poseen este tipo de arma y sus aliados. Los desafíos de seguridad que aún prevalecen no pueden ser una excusa para seguir confiando en las armas nucleares y olvidar nuestra responsabilidad de buscar una sociedad internacional más pacífica.
Estos hechos son el fundamento para que la Asamblea General designara el 26 de septiembre como el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares. Este día ofrece una ocasión para que la comunidad mundial reafirme su compromiso con el desarme nuclear a nivel mundial como una prioridad. También proporciona una oportunidad para educar al público y sus líderes acerca de los beneficios reales de la eliminación de este tipo de armas, y los costes sociales y económicos de la perpetuación de ellos.
La conmemoración de este Día es especialmente importante, teniendo en cuenta la universalidad de la Organización y su experiencia en tratar las cuestiones de desarme nuclear. Es el foro adecuado para abordar uno de los principales objetivos de la humanidad: alcanzar la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares.
El tratado de Prohibición de las Armas Nucleares, el cuál fue adoptado el 7 de julio de 2017, marca un importante paso y contribución hacia el objetivo común de un mundo sin armas nucleares. El tratado refleja las crecientes preocupaciones debido a la continua existencia de las armas nucleares, y a la vez lanza un llamado de alerta sobre las catastróficas consecuencias humanitarias que ocurrirían si una arma nuclear es usada otra vez. Este, es el resultado de una campaña global que se enfoca en la no aceptación del uso de armas nucleares, bajo ninguna circunstancia y la esperanza de que la adopción del Tratado dará un nuevo impulso al desarme nuclear.
El 24 de mayo de 2018, el Secretario General lanzó su agenda de desarme con el nombre de «Asegurar nuestro futuro común: Una agenda para el desarme». La Agenda hace énfasis en la necesidad de eliminar las armas nuclearles en el marco de «desarme para salvar la humanidad». En la agenda, el Secretario Genearl llama a retomar el diálogo y las negociaciones para un control de las armas nuclearres y el desarme. Él también apoya la necesidad de ampliar las normas contra las armas nucleares y, en ese sentido, hace un llamamiento a los Estados que poseen armas nucleares a afirmar que una guerra nuclear no puede ser ganada y nunca debe ser luchada. Por último, el programa propone la preparación para un mundo libre de armas nucleares a través de una serie de medidas de reducción del riesgo, en particular, poner fin a la producción de materiales fisionables. Para seguir el orden del día, se proponen una serie de medidas concretas.
Santiago de Querétaro, Querétaro. 23 de septiembre de 2018.- Con la presencia de directores, gerentes de empresas, fabricantes y manufactureras de la industria automotriz, instituciones educativas y autoridades del gobierno del estado, se llevó a cabo el evento de networking Industria Automotriz 4.0 que conjuntó experiencias para los asistentes en modelado y simulación 3D, manufactura aditiva, internet industrial de las cosas (IIoT, por sus siglas en inglés), realidad aumentada y virtual.
Diseñado por la empresa mexicana NC Tech, S.A. de C.V., el evento tuvo el objetivo de que los empresarios del sector automotriz pudieran experimentar, de manera tangible, las aplicaciones de estas tecnologías en sus procesos, así como la facilidad y rapidez para su implementación, de acuerdo con su director adjunto, Luis Andrés Carbonell Ortega.
“El evento se diseñó en una secuencia lógica, sobre cómo ir incorporando diferentes tecnologías en el marco de la industria 4.0. En una primera etapa, se presentó el diseño y desarrollo de productos, su validación, simulaciones; después la fabricación a través de una tecnología sustractiva (maquinado CAM) o bajo un proceso aditivo con impresión 3D; posteriormente, todo lo referente a la operación, el monitoreo del desempeño de equipos y los procesos de producción; y, finalmente XpertCAD, la plataforma e-learning para la formación y especialización de conocimiento de estas tecnologías, para así garantizar la integridad del capital intelectual”.
El gerente de Soporte Técnico de NC Tech, Carlos Jesús Laurentino Ramos Corona, abundó que en la primera etapa de esta secuencia, que comprendió ingeniería digital, se mostraron diferentes procesos de validaciones tempranas en pruebas de esfuerzo, vibraciones, entre otras, con la ventaja de que no es necesario tener las piezas a analizar en físico.
«Nosotros como NC Tech, representamos a la empresa Dassault Systèmes con su tecnología de SolidWorks, que está muy relacionada con la industria metal mecánica, con el diseño y desarrollo de productos, la simulación de esfuerzos y deformaciones, e incluso la administración y control de datos de proyectos. Nuestras soluciones son una herramienta para las áreas de ingeniería, manufactura, producción, metrología, e incluso para área de ventas y de marketing, donde podrían generar materiales gráficos de un producto con calidad fotorrealista y hacer el lanzamiento del producto antes de su fabricación para posicionarlo en el mercado».
Explicó que otra de las experiencias se enfocó en la virtualización de procesos y la digitalización en los procesos de manufactura.
«Nosotros lo estamos tomando por dos vertientes, una que es la tradicional, con la programación de alta precisión de máquinas de control numérico (CNC) y la manufactura aditiva donde, más allá de la conceptualización, se busca suplir cadenas de proveedores, la generación de nuevas piezas y utilizar la optimización topológica para liberar de peso y precio. Como ejemplo de la manufactura aditiva, diseñamos e imprimimos en 3D un eslabón con materiales compuestos —para demostrar su alta resistencia—, donde suspendimos un molde de más o menos media tonelada».
A 23 de septiembre de 2018.-Nunca en la historia de Sinaloa había llovido tanto en tan poco tiempo, ese fue el resultado del paso de la depresión tropical 19-E por la entidad, que ocasionó severas inundaciones en varios municipios, sobre todo Culiacán, Ahome y Los Mochis.
De inmediato, las Secretarías de Salud federal y estatal pusieron en marcha el operativo para reducir el riesgo de daños a la salud de la población. Personal del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades se trasladó a la zona de desastre, al tiempo que trabajadores de la entidad iniciaron los recorridos para hacer una evaluación de daños y, con base en ello, definir las estrategias a seguir.
A las tareas sanitarias se sumó el titular de la Dependencia, José Narro Robles, quien recorrió las localidades más afectadas para conocer de primera mano las medidas que están en marcha y escuchar de voz de la población las necesidades más apremiantes en la materia.
Siempre lo más importante, dijo el Secretario José Narro, es la salud, pero en situaciones de desastre lo es todavía más, por eso, la dependencia a su cargo fortalece las medidas, a fin de que la población resienta lo menos posible los efectos que dejaron a su paso las inundaciones.
Lo primero es poner en marcha las acciones para evitar la proliferación del mosquito transmisor de zika, dengue y chikungunya. Enseguida, las medidas para evitar la presencia de epidemias o brotes de enfermedades infecciosas, como las respiratorias, intestinales y dermatológicas.
Como medida adicional, los hospitales y centros de salud del Sector Salud que se ubican en la zona norte del estado, la más golpeada por el fenómeno natural, brindan atención médica a la persona que lo requiera, sin importar que tenga o no seguridad social.
A 23 de septiembre de 2018.-El jitomate es uno de los frutos más producido y consumido en el mundo, y en México está su cuna.
Hoy nos gustaría compartir con ustedes algunas curiosidades sobre esta hortaliza:
A su llegada a Europa, el jitomate, durante mucho tiempo fue considerado un fruto tóxico, por su parecido con la belladonna y sus efectos alucinógenos.
El jitomate no siempre fue rojo. La primera variedad que llegó a Europa era de color amarillo, lo que explica su nombre en italiano, pomodoro, que significa manzana de oro.
Las propiedades benéficas del tomate, entre ellas que es rico en vitaminas A, B y C y minerales, son muy superiores a las de cualquier fármaco.
Los tomates poseen un 94,5% de agua. Literalmente son una fuente de hidratación.
El jitomate constituye una gran fuente de licopeno, que disminuye los efectos del envejecimiento en la piel y promueve la buena salud de la próstata.
El más grande jitomate del mundo lo cultivó un granjero llamado Gordon Graham en EEUU en 1986 y llegó a pesar 3,51 kg. (Récord Guiness)
Existen cientos de variedades de tomates, pero los más conocidos son:
Saladette
Bola
Cherry
Uva
Pera
Corazón de buey
MoneyMaker
México es el 10° productor de jitomate, pero el segundo exportador del mundo y es la hortaliza mexicana de mayor venta al extranjero.
A 23 de septiembre de 2018.-Este taller de capacitación empresarial es avalado por el Premio Nacional de Calidad (PNC) y se llevará a cabo el próximo 27 de septiembre en la ciudad de Toluca de Lerdo, Estado de México.
El objetivo de este taller es que las personas participantes conozcan las prácticas de PetStar, la empresa recicladora más grande del mundo para la producción de resina grado alimenticio.
Las Misiones de benchmarking son un acercamiento directo a las organizaciones ganadoras del Premio Nacional de Calidad, en las que te comparten su conocimiento y experiencias para que vivas su cultura y conozcas, de la mano de sus protagonistas, prácticas ejemplares de administración integral con un enfoque hacia la innovación, calidad y competitividad.
La clave para el éxito de las Misiones de Benchmarking es que, a partir de estos encuentros, se genere una red de intercambio que se nutra de la información y el conocimiento compartido entre todos sus participantes.
PetStar es una empresa mexicana dedicada al acopio y reciclaje de envases de PET ubicada en Toluca, Estado de México; cuenta con una Planta de Reciclado de PET Grado Alimenticio, considerada como la más grande del mundo además de una planta de valorización de subproductos y ocho plantas de acopio distribuidas a lo largo del país.
Es un referente de excelencia a nivel mundial, derivado de su filosofía y avalado por diferentes certificaciones nacionales e internacionales en Calidad, Innocuidad, Medio Ambiente, Ahorro de Energía, Seguridad, Capital Humano y Responsabilidad Social; además de las adhesiones al Pacto Mundial y a la Carta de la Tierra. Recientemente fue ganador del Premio Nacional de Calidad en la categoría de Innovación Organizacional.
El PNC impulsa y contribuye al desarrollo de la calidad de las empresas industriales, comerciales y de servicios que operan en territorio nacional, para fomentar su modernización y competitividad.
Morelia, Michoacán, a 23 de septiembre de 2018.- El Gobernador Silvano Aureoles Conejo recibió en su despacho a Ara Aivazian, Embajador de Armenia en México, con quien dialogó sobre las oportunidades de intercambio entre Michoacán con el país euroasiático.
El titular del Poder Ejecutivo destacó que Michoacán es el tercer estado con mayor extracción de mineral de fierro en el país para la producción de acero, además de mantener el liderazgo en valor de la producción agrícola del país, lo que ha permitido la exportación de aguacate, arándano, fresa, frambuesa, guayaba y zarzamora.
El Gobernador también habló de la oportunidad de inversión que significa la Zona Económica Especial de Lázaro Cárdenas-La Unión, por lo que manifestó la disposición del Gobierno que encabeza para construir lazos de cooperación entre Michoacán y Armenia, que favorezcan a las y los habitantes de ambos territorios.
En este encuentro, el diplomático libanés presentó a Jack Sahakian como Cónsul Honorario de Armenia en el Estado de Michoacán.