01 de marzo de 2019.- El sábado pasado 23 de febrero fue importante para que Guaidó demostrara que puede controlar algo, pero eso no se produjo», dijo Jéifets a Sputnik.
El politólogo indicó que el plan no funcionó como se había ideado, pero el intento fallido de trasladar la ayuda humanitaria era predecible.
«La entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela, planeada para el 23 de febrero, desde el principio era vista como una provocación y terminó como debía terminar, con el caos en la frontera y víctimas humanas», enfatizó.
Para Jéifets, lo más peligroso no fueron los desórdenes en la frontera con Colombia, sino la salida de un barco con ayuda humanitaria desde Puerto Rico, que los militares venezolanos prometieron tirotear si se acercaba a su país.
«Si ese barco no hubiera dado marcha atrás, pudo ser un pretexto directo para una intervención de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, teniendo en cuenta que Puerto Rico es un Estado libre asociado», alertó.
Venezuela vivió el 23 de febrero una jornada intensa de disturbios en las fronteras con Colombia y Brasil, por donde la oposición había asegurado ingresarían, «sí o sí», los cargamentos con medicamentos y alimentos donados por Estados Unidos y otros países, pese a la negativa del Gobierno de Caracas.
Un grupo de opositores violentos procedentes del lado brasileño de la frontera atacaron un puesto fronterizo de Venezuela e incendiaron una camioneta de la Guardia Nacional Bolivariana.
En la frontera con Colombia, otro grupo de opositores violentos trató de quemar la aduana, según denunció el interventor del estado del Táchira (oeste), Freddy Bernal.
El alto funcionario responsabilizó al Gobierno del presidente de Colombia, Iván Duque, por las agresiones que se registraron en la frontera. Con información de mundo sputniknews.
Descubre más desde 0limites
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
