Pocas veces tomamos conciencia o nos damos cuenta de todos los beneficios orgánicos que nos brinda la actividad sexual satisfactoria en nuestras vidas.
La vida sexual placentera tiene interesantes repercusiones en nuestra salud física de innumerables maneras; por ejemplo, cuando estamos en el encuentro erótico solemos sudar y este sudor produce que los poros de la piel se limpien, lo que contribuye a la prevención de manchas de la piel o dermatitis.
Asimismo, la actividad sexual mejora la calidad de la circulación en venas y arterias reduciendo la posibilidad de un ataque al corazón o de la aparición de varices.
Nuestra vida sexual también puede contribuir a la salud emocional. El encuentro erótico nos hace sentir queridos, aceptados, cómplices. La autoestima mejora. Nos sentimos atractivos, alegres. Nos distrae, nos relaja y es excelente auxiliar en el insomnio.
Nuestra actividad sexual tonifica y estira músculos, quema calorías, produce endorfinas que activan a la persona, la producción de estrógenos desacelera el proceso de la osteoporosis, mejora los músculos del corazón.
Nuestra sexualidad placentera nos ayuda a prevenir arrugas de la cara, ya que la actividad sexual incrementa el flujo de sangre en la piel mejorando la cantidad de oxígeno y nutrientes ayudando a que la cara se arrugue menos.
En una noche de frio, un abrazo apasionado y la actividad sexual elevaran la temperatura corporal, permitirán expresar todas nuestras emociones, incluidas la alegría, las risas, el amor, la ternura, el cuidado y ¡¡una charla que contribuya al deseo de querer y seguir caminando juntos!!
Psic. Héctor Orozco Gómez.
Sexólogo y Terapeuta de pareja.
Certificado por la Federación Mexicana de
Educación Sexual y Sexología (FEMSS)
Cel 44-31-58-34-56
Email. hecsex@hotmail.com