“Nunca te cases enamorado”

Seguramente el título de este trabajo contradice la enseñanza de que debemos casarnos o iniciar una vida en pareja profundamente enamorados; sin embargo, explico el porqué de este título.

Enamorarse es un estado emocional y fisiológico que conlleva que las personas no tengan plena conciencia de muchos hechos que le van sucediendo mientras se enamoran.

Comúnmente se puede observar a la persona con una exagerada sensación de bienestar, de satisfacción, donde siente que no le falta nada; se le ve más viva, alerta, alegre, asociado invariablemente con el pensamiento o la imagen de la persona amada.

Físicamente cuando nos enamoramos tenemos una mayor aceleración del latido cardiaco, mayor sudoración, cambios de temperatura corporal, nerviosismo, trastornos digestivos, dilatación de los poros de la piel, las pupilas se dilatan y algunos neurotransmisores, como la dopamina, la feniletilamina (análoga de las anfetaminas) y la norepinefrina se producen en mayor cantidad de lo normal produciendo inmenso placer en las personas.

Piscamente las personas enamoradas además de las manifestaciones físicas emocionalmente son más propensas a distraerse, a tener el deseo de atraer a la persona amada; se viven ansiosos, tiene oscilaciones del estado de ánimo, caminan con una marcha vivaz, pueden presentar depresión o estados de ansiedad, tiene dificultades para poder concentrase.

También se les observa con una actitud corporal más segura y una visión ante la vida más optimista.

Todo esto sería maravilloso si no fuera porque estos cambios físicos y emocionales son transitorios, y el mayor riesgo de desenamorarse es la desilusión.

De hecho, al enamoramiento se le define como un estado alterado de la conciencia, lo cual implica un riesgo en la toma de decisiones, puesto que no somos del todo personas conscientes.

Entonces, goza, disfruta de este estado afectivo, pero recuerda que será pasajero; por eso nunca te cases enamorado, ¡puede ser que después de un tiempo te lleves algunas sorpresas!

Nietzsche solía decir que “El enamoramiento es el estado en que el hombre ve las cosas como no son”.

Psic. Héctor Orozco Gómez.

Sexólogo y Terapeuta de pareja.

Certificado por la Federación Mexicana de

Educación Sexual y Sexología (FEMSS)

Cel 44-31-58-34-56

Email. hecsex@hotmail.com

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